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viernes, 8 de febrero de 2013

Es tiempo de buscar soluciones


Debo reconocer que las líneas que vienen a continuación están escritas con algo de rencor y con un objetivo más crítico de lo normal. Hoy me gustaría comentar lo sucedido el pasado fin de semana en la Copa Davis, donde el conjunto español fue derrotado en primera ronda, viéndose abocado a jugar dentro de unos meses una promoción para no descender de categoría y conservar su plaza en la élite.

Una de las posibles razones de la debacle anteriormente comentada es la ausencia de varios jugadores importantes (sin contar los lesionados o en proceso de recuperación). En mi opinión, este es un problema que habría que atajar de raíz, haciendo hincapié en descubrir su origen. Aquí yo sugiero y propongo para su análisis un par de teorías: ¿Se trata de un problema de calendario, originado por la mala planificación de la ATP (máximo organismo a nivel mundial)? ¿O se trata, por el contrario, de una cuestión de ego de los jugadores, que solo ansían deslumbrar en las fases finales y dejar el trabajo sucio a otros? Yo me inclino más por la primera, ya que esta última afirmación puede que sea algo descabellada, pero en esto del deporte nunca se sabe.

Y con todo, no hay que olvidar que el combinado nacional ha conseguido la histórica cifra de 5 ensaladeras y 2 finales en los últimos 13 años, aunque esto no da derecho a tirar por la borda una edición de la Copa Davis como lo han hecho. Quizás ahora sea el momento de valorar de verdad todo lo que se ha logrado estos años atrás y de replantearnos el verdadero valor que tiene esta competición, de principio a fin. Es tiempo de buscar soluciones.



viernes, 19 de octubre de 2012

Dos grandes pérdidas


Hoy queremos resaltar la trayectoria de dos iconos del deporte. Uno estadounidense y otro, compatriota nuestro. Ambos triunfaron en el mismo deporte y durante la misma época. Hablamos de dos históricos como Andy Roddick y Juan Carlos Ferrero. Ambos anunciaron recientemente su retirada de la práctica profesional del tenis.

Andy Roddick, uno de los mejores jugadores de la década, es ampliamente conocido por sus poderosos saques (o servicios, en la jerga tenística). De hecho, en su momento ostentó el record de velocidad en un saque, rozando los 250km/h. Record que fue relegado posteriormente hasta la tercera posición, pero que no por eso pierde importancia. Como anécdota, el único Grand Slam que ganó fue, precisamente, el abierto de Estados Unidos (US Open), y fue en su tierra donde se coronó.

De Juan Carlos Ferrero no hay mucho que decir. Cronológicamente hablando, fue uno de los artífices de las tres primeras Copas Davis que consiguió la armada española. En la primera, allá por el año 2000, un joven rubio empezaba a dejarse notar. Y de qué manera. Poco a poco se fue abriendo paso hasta llegar al auge de su carrera en el año 2003, tras la consecución de su (también único) Grand Slam, en este caso sobre la tierra parisina de Roland Garros. En resumen, un tenista que será recordado como uno de los mejores de nuestro tiempo.

El destino quiso que ambos llegaran al número 1 de la ATP en el mismo año (2003), y con solo dos meses de diferencia. También ha querido que en tan solo una semana ambos anunciaran sus respectivas retiradas. Son solo dos datos de los muchos hechos que les une a lo largo toda una vida dedicada al tenis. Como se suele decir, enormes tenistas, mejores personas. Dos grandes, dos leyendas. Se les echará de menos sobre las pistas.


viernes, 25 de mayo de 2012

La gloria se decide en París


Un año más, la tierra de París nos espera. El Roland Garros volverá a engalanar la capital gala con la intención de reeditar los mejores partidos del tenis actual entre los tres grandes colosos: Federer, Djokovic y Nadal.  El azar del calendario ha dictado que el español evite a ambos hasta una hipotética final, donde, lógicamente, solo uno podra alzarse con el trono de la tierra batida, dando un golpe sobre la mesa, no solo en cuanto a puntos ATP se refiere, sino también psicológicamente sobre sus oponentes de cara a futuros duelos.

Tiempo atrás, el trono parisino perteneció al mítico Björn Borg, Hoy en día, parece que esta leyenda ha cedido el cetro de tan prestigioso Grand Slam a un paisano nuestro como es D. Rafael Nadal, un jugador que ya hemos alabado en este blog, y que recientemente se ha proclamado campeón del Masters 1000 de Roma. Sin embargo, a pesar de la hegemonía del español sobre la tierra, el torneo de este año se presenta, cuanto menos, emocionante, puesto que el nivel del tenis mundial es cada vez más alto, y obliga a un mayor grado de competitividad.

No creo que haga falta aclarar a favor de quién vamos en esta competición, por una mera cuestión de ‘’patriotismo’’, como quien dice, pero lo que sí está claro es que conseguir la victoria es cada vez más sacrificado, y estos títulos pueden marcar la diferencia entre un gran jugador y una leyenda. De esto nos beneficiamos los espectadores, sin duda, que tendremos, una vez más, la oportunidad de hacernos hueco en el sillón y admirar tranquilamente uno de los mejores deportes del mundo. Señoras y señores, comienza Roland Garros.



jueves, 2 de febrero de 2012

¡Vamos Rafa!

Aprovecho la resaca de la final del Abierto de Australia (o Australia Open para los entendidos) para hablar de uno de mis grandes referentes en la vida. Sin duda hablo de Don Rafael Nadal. El tenista, nacido en Manacor, como gran parte de vosotros sabéis, no se ha caracterizado por un juego fino y elegante como el de otros grandes nombres del tenis mundial, como Federer o Djokovic, pero la garra y la fuerza que deposita en cada partido disputado son dignas de una admiración absoluta, no sólo por parte de los aficionados a este gran deporte, que también, sino por todas las personas.

Tras la final de dicho torneo, leyendo en uno de los artículos periodísticos sobre el partido, su autor describía que la forma con la que Nadal cayó derrotado era la única forma que debía ser aceptada para no conseguir la victoria, dejándose el alma en la pista, en cada bola, en cada punto, en cada juego; luchar hasta casi desfallecer. La derrota duele, pero hay derrotas vergonzosas y derrotas de las que se puede salir más que orgulloso, y la del domingo 29 de Enero es una de estas últimas.

Si Nadal es el mejor deportista español de la historia o no es un debate aparte, pero que Nadal debería ser un ejemplo para la gran mayoría es un hecho. No voy a recordar a nadie todos los éxitos de Rafa, desde sus torneos más humildes hasta sus títulos de Grand Slam, pero algo que sí deberíamos tener en cuenta es que si cada uno de nosotros viviéramos la vida con la décima parte de la energía  que entrega en cada partido este  ‘’ser’’, porque mucha gente duda de que sea humano, todos conseguiríamos un mundo mucho mejor.